sábado, 24 de septiembre de 2011

EL CURIOSO CASO DEL CONCILIO CADAVÉRICO

La Edad Media fue un periodo de oscuridad que se reflejó en todos los órdenes de la vida. La Iglesia católica, con una influencia fuera de lo común en esta época, no se quedó fuera de estas olas de oscurantismos. A continuación, os voy a contar el oscuro, tenebroso, increible,........... caso del papa FORMOSO.

 
El Papa Formoso fue uno más de los muchos Papas que ha habido a lo largo de la historia. Al menos así le sucedió en vida... pero a su muerte... su historia es una de las más curiosas que podríamos imaginar, ya que su cadáver dio origen al Concilio cadavérico, Sínodo del terror o Sínodo del cadáver, nombres por los que fue conocido. 

                                            EL CONCILIO  CADAVÉRICO

El Papa Formoso rigió los designios de la iglesia católica desde el año 891 hasta su muerte en el año 896. Durante su pontificado, se produjeron a su alrededor las habituales tramas, engaños y todo tipo de actos por parte de los nobles de la época, codiciosos de poder. Formoso se creó gran cantidad de amigos... pero aun mas enemigos, que le seguirían hasta la tumba.

Le sucedió en el trono Bonifacio VI, que murió de gota apenas 15 días después. Y tras el... llego Esteban VI, con el apoyo de Lamberto de Spoleto, que impulso la realización de un juicio sumarísimo al antiguo Papa, que no le había apoyado en vida.

De esta forma, Esteban VI mando exhumar el cadáver de Formoso nueve meses después de su muerte, para someterlo a juicio en ese concilio histórico.

En el Concilio cadavérico, se revistió el cadáver de Formoso de los ornamentos papales y se le sentó en el trono para que escuchara las acusaciones. La principal acusación a que tuvo que hacer frente el Papa fue la de que, siendo obispo de una diócesis, la había dejado para ocupar como Papa la diócesis de Roma.

Encontrado culpable, se declaro invalida su elección como Papa, y se anularon todos los actos y ordenaciones de su papado. Se despojo al cadáver de sus vestiduras, y se le arrancaron de la mano los tres dedos con los que impartía las bendiciones papales, para después quemarlos. Solo se le dejo el cilicio que llevaba puesto (un instrumento de auto martirió, como un látigo con pinchos).
Su cuerpo fue enterrado en la fosa común de extranjeros, pero, no contento con ello, Esteban ordeno sacarlo de ahí y arroja sus restos al rio Tiber. El Papa Esteban, además, acabo el concilio enfurecido, porque mientras gritaba e insultaba al fétido cadáver, este no hacía nada para defenderse, sino que sabiamente se quedaba callado escuchando (es que si llega a hablar, se mueren todos los demás!). 
                                                            ESTEBAN VI

 
Fue al año siguiente, siendo papa Teodoro II (los Papas no duraban sino lo justo en el pontificado, que casualidades!!!), cuando fue encontrado el cuerpo de Formoso en el rio Tiber, y restituido a la tumba de la Basílica de San Pedro. Esta fue una de las pocas cosas que hizo Teodoro II, ya que solo duro un mes como Papa, y murió envenenado.

                                                                  RIO TIBER

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