domingo, 13 de noviembre de 2011

¡VAS ARDER MÁS QUE LA VAQUITA!

 ¡Niño, deja de jugar con los cerillos que vas arder más que la vaquita!

Corría los inicios de 1.973, como todos los dias el que escribe y varios chavales más de La Algaba, que cursábamos nuestros estudios de Bachiller en el Colegio San Luis Gonzaga de Sevilla, nos desplazábamos al barrio de  la Alameda. Este colegio estaba situado en la calle Trajano, esquina con La Alameda de Hércules, concretamente frente a la Academia de baile de Realito.
Aquella Alameda de principios de los años setenta aún conservaba ciertas características de lo que había sido a principios de siglo, junto a casas de artístas como Adelita, la familia de Manolo Caracol, Chicuelo, la Niña de los Peines y su marido Pepe Pinto, etc; se encontraban los famosos bares, por todos conocidos, donde a partir del atardecer se ejercía el oficio más antiguo del mundo. Mucha era la curiosidad que despertaban estas casas en aquellos chavales, siempre bajo el son rumbero de una canción de Bambino.



A partir de ese año y durante la década de los ochenta, la expresión: "Vas arder más que la Vaquita" se hizo popular en Sevilla y en algunos pueblos de los alrededores. Pero de ¿dónde proviene esta expresión?.. Pues paso a contársela.

La Vaquita era un bar, mejor dicho wyskería, situada en el número 20 de la Calle Joaquín Costa en plena zona de prostíbulos. En este bar  se tomaban copas con la compañía de señoritas que si llegaba el caso y el acuerdo ejercían la prostitución con los clientes.
La noche del 19 de Enero de 1.973, un camionero navarro que venía a Sevilla a cargar corcho para su empresa decidió pasar su noche de ocio en el citado establecimiento. 
           La colindante con la casa que lleva el nombre de la calle era" la vaquita"
Varias horas estuvo el señor con una señorita de compañía a la que invitaba, como es lógico, a copas. Cuando este estaba ya bien cargado del líquido de Baco solicitó pasar al reservado con la mencionada señorita, a lo que esta se negó. El camionero insistía pero no conseguía su objetivo poniéndose cada vez más agresivo por lo que fue expulsado del local.
Ultrajado en su honor, había gastado con la mencionada señorita un buen puñado de billetes, y lleno de ira cruzó la Alameda hasta la calle Torneo. Allí en la famosa gasolinera adquirió una lata de cinco litros de Gasolina y sin pensárselo dos veces volvió sobre sus pasos regresando a la wyskería. Allí entró rociando la entrada, muy estrecha y larga en su primer tramo con el líquido inflamable. Varios clientes y el encargado se dieron cuenta de las intenciones y se abalanzarón sobre el camionero, pero en la refriega este lanzó la lata que cayó sobre un brasero convirtiendo el estrecho pasillo de salida a la calle en un verdadero infierno.
Algunos trabajadores y chicas salieron por la estrecha puerta y a pesar de sus heridas se salvaron, mientras que otras cinco chicas y un chaval de 21 años de la localidad sevillana de Bollullos de la Mitación que se había desplazado a la capital buscando un rato de ocio, huyeron hacia el interior refugiándose en la zona trasera donde se guardaban las bebidas y otras cosas. Ese fue su error, pues al no haber salida murieron por asfíxia.
Seis fueron las victimas de este camionero que se sintió engañado. Desde entonces se extendió la mencionada expresión "vas a arder más que la vaquita"

2 comentarios:

  1. Ha sido una agradable sorpresa este artículo que me ha transportado a la lejana niñez, yo también fui un alumno del San Luís. Por cierto, por si es de su interés, exite una página en faceebook en la que puede encontrar a otros compañeros de este colegio: http://www.facebook.com/groups/212529258785819/
    Un Saludo

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  2. Que buen blog, me ha gustado todo, muy detallado, trae muchos recuerdos, ya que todos fuimos niños

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